Dirigentes y funcionarios del peronismo y agrupaciones de derechos humanos despidieron al artista de 77 años, reivindicando sus canciones como una bandera contra las injusticias.
En un intento por montar un relato propio alrededor de la institución, la gestión de Javier Milei lanzó una producción que califica las protestas de trabajadores como hechos de “extrema gravedad”.